Eliminación de colorantes durante la anodización

La coloración de la alúmina es un proceso estándar que se utiliza en todas las plantas de anodización. Las aplicaciones tienden hacia tonalidades cada vez más coloridas, especialmente en la construcción de fachadas. En términos medioambientales, estos colorantes son un problema cada vez mayor ya que sus estructuras son cada vez más estables y resistentes.

Para este problema, la oxidación UV de enviolet es la solución perfecta. Los grupos cromóforos son eliminados rápidamente y sin necesidad de emplear mucha energía y así, los colorantes desaparecen del agua de aclarado y/o del agua residual. En casi todos los casos es posible recuperar el agua de lixiviación del enjuague, lo que mejora de forma significativa la rentabilidad del proceso.

Tratamiento de aguas residuales procedentes de otras puebas

Las aguas residuales procedentes de otras pruebas no sólo contienen colorantes que pueden ser detectados incluso a nivel de trazas, sino también aceites provenientes de hidrocarburos, lo que implica que han de ser tratadas. De acuerdo a la normativa actual, estos aceites han de estar libres de sustancias nocivas, y ésto no es posible con los procedimientos estándar (uso de carbón activado o filtración de membrana).

Nuestro proceso no sólo elimina los colorantes, sino que también reduce la DQO dejando un agua residual libre de contaminantes.

 

Tratamiento de aguas residuales "coloreadas"

En muchos casos, los colorantes de este tipo de aguas han de ser eliminados. Ésto se realiza mediante la combinación de diferentes métodos (precipitación, sorción, filtración) en los que el tratamiento UV juega un papel principal.